viernes, 17 de abril de 2026

Reseña: Ikoku Nikki.

Cuando hablamos de los mejores animes de una temporada, es fácil pensar en bombásticos shonen que llaman la atención con sus constantes frames de impacto y luces brillantes, determinados spokon sobre el poder de nunca rendirse, melodramáticos dramas que no dudan en cortar cebollas frente a nuestros ojos o su ocasional abstracta producción que solo se puede definir como una propuesta artística. Sin embargo a veces las experiencias más especiales con las que podemos encontrarnos entre todos los estrenos vienen en paquetes que parecen superficialmente sencillos y modestos, que la serie con la que decidí terminar con mis reseñas sobre la temporada de invierno fue una que sin salir de su camino para atraer las miradas de la multitud, ocultaba toda clase de emociones en su interior. Que entrelazando, drama, cotidianidad y buen humor, tenemos una obra que nos presenta con minimalista naturalidad el como la vida esta llena de agridulces cambios, encuentros y despedidas.

Con el titulo original de Ikoku Nikki, aunque también conocida tanto por su localización oficial de Journal with Witch o su traducción más literal de Diary of a Strange Land, me refiero a la reciente y homónima adaptación animada por parte del estudio Shuka del manga escrito e ilustrado por la artista Tomoko Yamashita. Empezando su carrera en el mundo del doujinshi por eso de los años 2000, Tomoko Yamashita caracterizo su carrera al publicar sus trabajos en revistas de Boys Love, Josei y Seinen. En el caso de Ikoku Nikki, esta se serializo desde junio de 2017 hasta junio de 2023 en las paginas de la revista para publico femenino Feel Young, contando con suficientes capítulos como para llenar 11 volúmenes de tankōbon y siendo lo suficiente exitoso como para recibir una adaptación live action en 2024. Pero volviendo al anime que nos ocupa en esta entrada y sus 13 episodios que se transmitieron entre enero y marzo de 2026, nos encontramos con una obra dirigida por Miyuki Oshiro quien debuta formalmente en el rol tras años como asistente de dirección, director de episodios o director de animación. Acompañándolo se encuentran Kohei Kiyasu estando a cargo de escribir los guiones de la serie, Kenji Hayama siendo el responsable del diseño de personajes, y el compositor kensuke ushio trabajando en la banda sonora.

La sinopsis para esta serie es la siguiente: A sus 35 años de edad, la poca sociable escritora Makio Kōdai decide en un impulso del momento volverse la tutora legal de Asa Takumi, su sobrina de 15 años que tras la trágica muerte de sus padres en un accidente automolistico se ve huérfana. Incluso si Makio mantiene una incomoda relación con el resto de su familia, no había entablado una conversación con su hermana mayor en años y socializar con extraños se le da terriblemente mal, ella intenta ayudar en tanto como pueda a Asa con los cambios que le esperan en su vida, que estando en una edad donde se le pide comenzar decidir por si misma esta se siente bastante sola. Conviviendo pese a sus diferentes personalidades, el día a día de Asa y Makio lleva a que ambas aprendan de la otra mientras intenten, fallan y vuelven a intentar comprenderse. Que mientras la más joven de las dos intenta descubrir lo que significa para ella llegar a ser una adulta, su introvertida tutora vive a su propio ritmo.

Confiando en la atención de su espectador y su capacidad para reflexionar las ideas que se le presentan, Ikoku Nikki nos trae una historia en donde la linea entre el pasado y el presente se difumina mientras las vidas de sus protagonistas cambian de manera rotunda de un día para otro. Que empezando con los drásticos cambios que trae el largo proceso de duelo ante algo tan devastador como una muerte repentina, contrastamos la confusión, la pena, la ira y la paulatina aceptación de las contradictorias emociones por la que tía y sobrina pasan a ritmos distintos, se nos invita a contemplar y contrastar sus actos, palabras y pensamientos, todo mientras sus distintas costumbres, distintas percepciones de otros y claramente distintas personalidades las llevan a chocar en mas de una ocasión mientras aprenden a convivir una con la otra y crecer como personas. Donde Asa busca constantemente por respuestas claras sintiéndose sola y sin rumbo en un desierto que cubre todo el horizonte, Makio solo puede ofrecerle consejos para que siga adelante en su propio camino ya que incluso si imposible que las personas puedan llegar a comprender a otras completamente es posible que encuentre quienes la acepten, llevando a que poco a poco esta logre cultivar un oasis en su desierto como para tener la confianza de seguir adelante. Adaptando 7 de los 11 volúmenes que componen el manga, algunas tramas secundarias fueron recortadas y comprimidas para entrar en los 13 episodios de esta adaptación y si bien me gustaría ver que en un futuro animen el resto, el drama de este slice of life se mantiene con la frente en alto aun si no recibe secuela.

Resultando bella en el quieto y consiente uso de sus limitados recursos, estamos ante una serie que sin mayores decoraciones que el ocasional desierto imaginario como metáfora de soledad y sus oasis/playas como la paz con uno mismo, o las tierras lejanas que le parecen a Asa la forma de vivir de los nuevos adultos a su alrededor, nos presenta una natural representación de la vida de sus protagonistas sin buscar convertirse en un mero espectaculo. Usando una paleta de colores suaves y algo apagados que saben capturar todo el espectro de emociones a lo largo de su historia, sus escenas son lentas para dejar ver apropósito lo torpe e incomodo de algunos movimientos y reflexionar en el peso detrás de ellos, mientras el encuadre se las ingenia para sutilmente representar la distancia que existe entre cada uno de sus personajes. Todo esto es acompañado por una solida actuación de voz que captura las particulares personalidades de Asa, Makio y compañía, mientras el sentido de naturalidad del anime es acompañado tanto con el medido uso de silencios y sonidos ambientales. Por su parte, la banda sonora de Kensuke Ushio resulta menos experimental que de costumbre pero no por eso es menos emocional, luciendo piezas de piano ambiental como Ikoku Nikki, pathdesert i, friction y solitude, por nombras algunas. En lo que respecta a opening y ending, esta serie cuenta con "Sonare" de la cantante TOMOO como tema de entrada, mientras cierra con la melodía de "Kotozute" del grupo musical Bialystocks.

Si bien al fin del día es fácil pensar que Ikoku Nikki es un simple anime de slice of life/drama personal sobre lo que significa crecer y vivir, es su ejecución lo que realmente la hace destacar dentro de su genero. Que sin recurrir al usual melodrama de telenovela que si bien entretenido puede sentirse falso, ni las catarsis inmediatas de quebrarse en llantos y gritos hasta dejar todo salir en un solo momento, esta obra nos ofrece una lenta contemplación sobre como las agridulces emociones de la vida pueden extenderse en el tiempo, desapareciendo por momentos y volviendo con fuerza cada tanto, mientras solo queda seguir adelante. Si tienen el tiempo como para darle una oportunidad, no lo duden. Que si miran mas allá de su modesta apariencia y quieta puesta en escena, es posible que se encuentren con algo especial sobre esta historia sobre dolor, cambio y quienes decidimos ser.

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