sábado, 24 de marzo de 2018

Reseña: Mahoutsukai no Yome.


Los elementos que hacen que un anime destaque de entre la multitud que se estrenan cada temporada son múltiples, pasando desde personajes carismáticos, historias envolventes que despierten emociones en el espectador, un trabajo visual que robe el aliento o bandas sonoras impresionantes acorde a su temática por dar algunos ejemplos. Aunque al final del día no es obligatorio que las series intenten llevar a cabo todos estos puntos, es grato encontrar proyectos con la suficiente ambición de intentar llevarlos a cabo con tal de demostrar su valía, siendo la recién finalizada MahoYome uno de estos casos.


Transmitiendose entre octubre de 2017 hasta marzo de este 2018, Mahoutsukai no Yome, The Ancient Magus' Bride o también llamada MahoYome para abreviar, fue un anime de 24 episodios producidos por el estudio Wit. Siendo una adaptación del manga homónimo de Kore Yamazaki, fue dirigido por Norihiro Naganuma, guión de Jamie Marchi junto a Aya Takaha, mientras Shouji Hata se encargo de dirigir el sonido.
Existen unos tres ovas a manera de precuela llamados Mahoutsukai no Yome: Hoshi Matsu Hito, los cuales aun cuando no son obligatorios para comprender el anime logran dar sustancia al trasfondo de la protagonista.


Sinopsis: la historia sigue a Chise Hatori, una joven de 15 años con un pasado trágico debido a que tenia la extraña habilidad de ver cosas que otros no. Orillada por su situación ella decide venderse a si misma en una extraña subasta de elementos "extravagantes" con la esperanza encontrar alguna forma de propósito. Sin embargo este punto en donde su vida cambiara, ya que es comprada por Elias Ainsworth un mago que la desea tomar como su aprendiz y futura esposa. Ahora el destino de Chise sera comprender sus habilidades mientras descubre los secretos del nuevo mundo que tendrá frente a sus ojos.


Dejando de lado los elementos alegóricos a la compra de esclavos o el matrimonio forzado que se podían inferir en la sinopsis y que podrían ofender a los extremistas de ciertos movimientos,  ya que estos son presentados de una manera bastante romantizada. MahoYome es una mezcla de elementos de slice of life, romance y un shonen de fantasía que logra convertirse en una narración que una vez te envuelve no te quiere dejar ir. Narrando en esta clase de mundo una historia básica sobre lo peor y lo mejor de las personas y los lazos que los unen. También es cierto que ocasionalmente la narración tiene un ritmo algo lento, pero suele recomenzar la espera.

Quizás tenga el problema de que ocasionalmente Chise pueda demostrar alguna que otra característica ocasional de ser una Marie Sue o que Elias tiene un desarrollo un poco irregular como personaje (aunque se puede entender debido a que no es humano), o que en ocasiones las historias auto-contenidas no eran tan interesantes. Pero cuando los personajes no son quienes llevan el show es el propio mundo en el que todo transcurre el que se encarga de mantener el interés, y es que desde el material base se ha hecho el trabajo de investigar diversos recursos folclóricos para construir una mitología propia en donde personajes conviven con hadas, fantasmas, dragones y demás entidades de una manera bastante natural, ya que todo por hermoso que parezca puede llegar a ser peligrosa.



El trabajo técnico presentado por el estudio Wit en lo que se refiere al aspecto visual durante el transcurso de esta serie es uno de los elementos más importantes a la hora de sumergirnos en el mundo de MahoYome. Quizas haya pecado de una falta de sutileza en varios momentos, pero entre los personajes, escenarios y efectos visuales se logra evocar un sentido de maravilla y asombro constante por parte del espectador, al mismo tiempo que ejemplifica lo bello y aterrador de los elementos fantásticos que aparecen constantemente. 
Todo sin olvidar que cada escenario y fondo cuenta con un buen nivel de acabado y detalle, dotando un aspecto romantizado a la clase de mundo en donde todo se desarrolla. Sin embargo este estilo muy detallado puede chocar con algunas escenas de comedia que use un estilo mas simplista o chibi, pero no es un detalle que desconcentre mayormente.


Por su parte la banda sonora hace un trabajo más que fantástico para despertar el asombro y hacer sentir todo como algo "mágico", apoyando las ideas del apartado visual he incluso me atrevería a decir que logran ser mucho mas importantes a la hora de emocionar al espectador. Instrumentos de cuerda y viento entre otros, dan vida al espectaculo aunque para mi sorpresa la serie no duda en tener un coro ocasional que aumente el sentimiento de fantasía omnipresente en la serie. Temas como Dance of the Spirit, Iruna Etelero o el tema principal de la serie por dar algunos ejemplos son melodías que se quedaran en mi cabeza por un tiempo.
Mahoyome contó con dos openings y dos endings, siendo los primeros los temas de inicio son "Here" de la cantante JUNNA que viene a ser el tema con el que más asocio con el anime, debido a la fuerza e impacto que posee, y el opening es "You" de la cantante May'n, el cual aunque menos impresionante que el primero en un inicio posee su propio encanto. Los temas de cierre son  "Wa -cycle" de la cantante Hana Itoki que con un toque de melancolía y añoranza logra encajar con la temática de la serie. Por su parte el segundo ending es "Tsuki no mou Hanbun" de los hermanos AIKI & AKINO, el cual es un tema que aun cuando inicia melancólico y dramático se vuelve mucho más gentil conforme avanza.


En gran medida esta ha sido una adaptación increíblemente fiel, con poco más que las escenas del episodio final como material original. Sin embargo el anime de MahoYome se ha aprovechado del color, movimiento y sonido para llevar la obra un paso más allá y dotar de "magia" cada uno de sus episodios, logrando un espectaculo con múltiples escenas impresionantes. 
Por lo mismo aunque no es el tipo de historia que todos suelen disfrutar, recomiendo ampliamente que le den una oportunidad y vean si la pueden disfrutar tanto como yo lo hice.

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