martes, 13 de enero de 2026

Reseña: Sanda.

Un futuro distopico en donde la baja tasa de natalidad de Japón y el declive económico han acabado con las esperanzas de su gente. Una sociedad que a objetificado la inocencia de la juventud al punto de reducir a sus niños en objetos sin sueños por el futuro. Una absurda historia sobre el despertar de un musculoso Santa Claus en calzoncillos que luchara para ser visto como un icono de las restantes ilusiones por un mañana mejor. Una obra de manos de una de las autoras de manga menos ortodoxas de esta ultima década. Y un estudio que sin olvidar su extravagante fundación no teme seguir nuevos caminos en su estilización visual. Estos fueron algunos de los ingredientes que nos dieron una de las series más extrañas y únicas de la temporada de otoño 2025, serie que explorando con un particular sentido del humor temas sobre adolescencia, nos ofrecía un mahou shonen que fue todo un espectaculo.

Sirviendo como la adaptación animada por parte del estudio Science Saru del homónimo manga escrito e ilustrado por Paru Itagaki, la reconocida autora de Beastars que mantiene su identidad en secreto usando una mascara de gallina durante entrevistas o eventos, Sanda es una serie de 12 episodios que se transmitieron entre octubre y diciembre de 2025. Dirigida por Tomohisa Shimoyama quien trabajo en Yurei Deco un previo proyecto original del estudio, la supervisión y escritura de los guiones fueron responsabilidad de Kimiko Ueno. Masamichi Ishiyama quien participo en la producción del anime de Scott Pilgrim Takes Off se encargo de adaptar el diseño de personajes al mismo tiempo que se acredita como director de animación en jefe, mientras el DJ y productor Tomoyuki Tanaka, también conocido como Fantastic Plastic Machine, debuta como compositor en la industria del anime tras una trayectoria que lleva su nombre al crédito de obras como la película “Austin Powers –the spy who shagged me-“, o la serie “Sex and the City”. En lo que respecta al manga que se publico en las paginas de la revista Weekly Shōnen Champion entre 2021 y 2024, este se encuentra finalizado con un total 16 volúmenes recopilatorios.

La sinopsis para esta serie es la siguiente: En un Japón de un futuro no tan lejano en donde las tasas de nacimiento ya han alcanzado un punto aparentemente irrecuperable y la sociedad a perdido muchas de sus esperanzas, la inocencia de su juventud se a convertido en el único ideal que han decidido preservar como un objeto de tesoro. Con niños cuyas infancias físicas y mentales son artificialmente extendidas hasta los 18 años de edad, mientras algunos de los adultos se obsesionan con constantes cirugías plásticas para retener tanto como puedan de sus mejores días, tradiciones como la navidad han desaparecido de la memoria de muchos. Cuando el joven Kazushige Sanda es violentamente descubierto como un descendiente de Santa Claus por su compañera de clases, Shiori Fuyumura, lo que comienza como la búsqueda del paradero de una compañera desaparecida y dada por muerta, terminara llevándolos a enfrentar algunas de las verdades ocultas sobre su mundo. Todo mientras se tambalean al caminar sobre la confusa linea entre la infancia y la adultez.

Usando el absurdo y hasta extravagante escenario de una gigantesca tienda convertida en la academia que educa a algunos de los últimos jóvenes que quedan en un totalitario y distopico Japón, el misterio detrás de la desaparición de una de sus alumnas y el significado del despertar de un nuevo Santa Claus en un mundo que lo a olvidado, se van entretejiendo en una historia sobre la identidad de cada uno, los inevitables cambios y dolores del crecer, sexualidad, rebeldía y control. Observando sus exageradas y disparatadas situaciones, los comentarios sociales de esta obra son bastante fáciles de percibir mientras disfrutamos de la locura, la tensión, o la emotividad que las vivencias de Sanda y compañia nos presentan en pantalla. Aunque adaptando solo los arcos introductorios de esta obra o al menos el primer tercio del manga, el anime no llega a profundizar particularmente en lo que es su mundo o los deseos de sus personajes más allá de su superficie. Que a lo largo de su docena de episodios podemos verlos tambalearse y volver a levantarse mientras comienzan a definir la clase de adultos que desean llegar a ser mientras van perdiendo la ignorante inocencia en la que el mundo los quería encasillar, pero la confusión de la adolescencia continua rodeándolos durante el ultimo episodio con casi la misma fuerza que al inicio de la serie. Solo cambiando que experimentando los dolores físicos y mentales de la vida, se puede empatizar más facilmente con el dolor de otros y crear así lazos con los que seguir adelante.

Capturando el aspecto minimalista y altamente expresivo que caracteriza a el arte de Paru Itagaki, la adaptación de Sanda por parte de Science Saru fue facilmente una de las series más llamativas de finales del año pasado. Aprovechando su particular estilización para capturar el absurdo encanto del manga, permitiéndose así reforzar las emociones de cada uno de sus escenas con el constante contraste entre sus paletas de colores o el juego entre luces y sombras. Que sin miedo a deformar las proporciones de sus personajes o sus expresiones, especialmente para el horror corporal de algunas de sus transformaciones, esta es una de esas obras que usa su única forma de extravagancia como una de sus mayores ventajas para destacar de entre la multitud. En lo que respecta a la banda sonora para esta obra y el debut de su compositor en la industria del anime, puedo resumir la experiencia en una sola palabra. Ecléctica. Que mezclando toda clase de estilos y ritmos musicales da vida a un ambiente que no solo se ve, si no que se escucha diferente a lo que se suele esperar. Luciendo desde la festividad de Euphoria, al misterio y esperanza de Ono's Theme, hasta las amenazadoras castañuelas y cuerdas de guitarra que acompañan a Oshibu's Theme, como algunos ejemplos de lo que pueden esperar a lo largo de su docena de episodios. Hablando de lo que son el opening y ending, el tema de entrada es el apropiado "Childlike Adults" de la cantante yama, mientras cierra sus episodios con "Diary" del cantautor Soushi Sakiyama.

Absurda, ridícula y completamente disfrutable si estas dispuesto a dejarte llevar por su aventura en donde un niño en el cuerpo de un adulto trata de convertirse en el Santa Claus que su mundo necesita empezando así a madurar, aceptando el envejecer con dignidad, mientras no pierde los sueños de su niño interior, Sanda resulta una serie que rebosa de una personalidad bastante única cortesía de su extravagante historia y como respetaron el simple y minimalista estilo que ya caracterizaba al manga. Quizás no haga mucho narrativamente al solo cubrir los volúmenes introductorios o su arte no sea para todos los gustos, pero si disfrutan de todo aquello que no teme ser raro o inusual, esta obra tiene mi completa recomendación. Que si bien no tendrá una secuela anunciada, creo que no es mal momento para terminar de leer su manga de una vez y sacarlo así de mi lista de pendientes.

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