lunes, 8 de enero de 2018

Reseña: Houseki no Kuni.


El pasado 2017 nos ofreció dentro de la saturada producción de animes mediocres, algunos cuantos proyectos que con una gran ambición y cuidado lograron captar la atención del publico y ganar su estima gracias a sus méritos. Houseki no Kuni pertenece a este apartado de "gemas" que merecen un mayor reconocimiento, ya que mezclando de una manera simple, minimalista e incluso elegante lleva su temática principal en cada uno de sus elementos, pasando por su arte, música e historia ofreciendo de esta manera uno de los mejores espectáculos del año pasado.


Houseki no Kuni o Land of the Lustrous fue una serie de 12 episodios que se transmitieron entre octubre y diciembre de 2017, siendo una adaptación por parte del estudio Orange del manga de mismo nombre escrito e ilustrado por la mangaka Haruko Ichikawa. El anime contó con la dirección de Takahiko Kyogoku, el guión pertenece a Toshiya Oono y dirección de sonido Yukio Nagasaki.

Sinopsis: En un futuro lejano, ha nacido una nueva forma de vida con origen mineral bautizada como Gemas. Prácticamente inmortales estas 28 Gemas viven en una única isla junto a su maestro, cada una de ellos con un rol particular que cumplir, ya que aun cuando no pueden morir se enfrenta a la amenaza de "la gente de la luna" que las caza para romperlas y convertirlas en decoraciones. La historia sigue a Phosphophyllite (o Phos para acortar) la más joven de estas Gemas, quien busca su lugar en el mundo, aun cuando es la mas frágil de entre todas sus compañeras.


La historia de Houseki no Kuni es una de crecimiento de personaje y las cosas que perdemos con tal de avanzar, todo expresado con un misticismo inspirado en el sentido del budismo japones (aunque si no conoces de este tipo de religión no se preocupen la serie se disfruta de todas formas). Phos nos demuestra esto con el constante cambio tanto físico como mental que sufre al ver como su ingenuidad e inocencia va dando paso con cada tragedia que vive o secreto que descubre a una ella mucho más sabia y hábil. Al mismo tiempo explora de manera bastante sutil pero omnipresente temas de existencialismo en sus personajes inmortales y su necesidad de encontrar su lugar o función en el mundo. De esta manera la historia que en apariencia es una aventura de fantasía en realidad se convierte en una invitación a explorar aspectos de lo que define al ser humano.


Ya deben haberlo notado por las imágenes que he colocado en la entrada, pero Houseki no Kuni es una serie que esta hecha en su totalidad en CGI con modelos en tres dimensiones (cuando mucho, las expresiones faciales fueron trabajadas en dos dimensiones). Sin embargo, fuera de los usuales prejuicios contra la animación digital que se suele ver en el anime, esta es una serie que debe servir de ejemplo en como usar estas herramientas de manera efectiva, con un cuidado acabado de los detalles, colores y luces que hacen que cada escena resulte agradable de ver, incluso con escenas de acción que se sienten naturales. Pero ya pasando a hablar del trabajo visual como algo técnico tenemos un trabajo que decide reflejar el estilo simple y elegante del manga en una forma minimalista pero altamente expresiva donde la composición de escenas sirve para demostrar la utilidad del concepto del "muestra, no cuentes" al mismo tiempo que con una imagineria inspirada en el budismo logra crear una fuerte atmósfera de misticismo y fantasía que atrae al espectador.


El misticismo es una de las palabras claves tras esta obra y la banda sonora es un ejemplo perfecto de esto, con una orquesta compuesta principalmente de instrumentos de cuerdas que dotan de "magia" a las escenas, permitiendo de esa forma que sean mucho más que la acción realizada en ese momento. Houseki no Kuni tiene una de las atmósferas mas solidas del pasado 2017, con una banda sonora que fácil y naturalmente puede pasar de la alegría al drama afectando las emociones del espectador en el proceso. Por su parte el opening de la serie es "Kyoumen no Nami" de la cantante YURiKA es un tema que refleja a Phos y sus cambios, pasando de algo enérgico a algo dramático. Los endings de la serie fueron "Kirameku Hamabe" de Yuiko Ohar que me recuerda una mezcla entre J.pop y un tema orquestado, "liquescimus" de Tomoyo Kurosawa es una trágica a la par de bella melodía que hace de clímax a uno de los episodios más potentes de la serie y por ultimo una versión instrumental de Kyoumen no Nami como cierre del ultimo episodio.


Si Houseki no Kuni tiene un problema puede ser que los temas que tocan no son del gusto de todos los públicos y que al adaptar un manga que aun no ha acabado no puede ofrecer un cierre completo a los temas que presenta. No obstante esta es una serie que les recomiendo dar por lo menos una oportunidad, ya que es un recordatoria de que aun en esta época de animes en sobre-producción se pueden encontrar "gemas" ocultas entre las temporadas.

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