domingo, 5 de febrero de 2017

Reseña: Soul eater.


Que muchos de los shonen más populares de los últimos años no han terminado de manera excelente (que lo de Bleach no es ni para llamarlo digno o aceptable) es algo innegable y mientras aún las revistas siguen buscando sus nuevas minas de oro que exprimir es bueno ver los ejemplos de mangas que aunque no se pueden considerar obras maestras, han logrado mantener una muy buena imagen conforme el tiempo. Uno de esos mangas que aun con algunas decisiones cuestionables por parte de su autor que logró mantenerse sólido es Soul eater, el cual desde su inicio hasta su final a sido uno de los trabajos que contaba con una personalidad propia.


Este manga de Atsushi Ookubo se publico desde 2003 hasta el año 2013, siendo su obra más representativas además de que es un trabajo que permite ver como perfecciona su estilo visual a lo largo de los 25 volúmenes que componen esta historia. Ya que su trabajo mezcla espectaculares escenas de batalla, personajes excéntricos y bastante fanservice con una imaginería gótica bastante rica en detalles grotescos o macabros, los cuales aunque parezcan extraños en un inicio terminan por formar un escenario bastante creíble y surreal, en donde el equilibrio de elementos tan dispares termina en un punto donde se puede aceptar la existencia de las brujas y demonios que se deben enfrentar a los protagonistas y al mismo tiempo se puedan vivir las escenas mas comicas y livianas del manga.


La historia sigue a Maka Albarn y su compañero Soul "eater" Evans, dos estudiantes de la Academia de Maestros de Armas de la Muerte la cual reúne a personas que son capaces de convertirse en armas de increíble poder junto a personas capaces de usar dichas armas con la meta de educarlos y convertirlos en personas capaces de enfrentarse a la amenaza de las brujas y demonios, llevando a que los personajes deban enfrentarse a sus mismos miedos e inseguridades en el proceso.


No es una historia particularmente profunda y quizás pueda pecar de tener demasiados personajes como para desarrollarlos a todos, sin embargo se esfuerza lo suficiente para presentarnos una moral bastante gris en general en donde se debe encontrar un equilibrio entre el orden o la locura, debido a que cualquiera de los extremos sería una mala opción. Esta filosofía de mantener un equilibrio se encuentra presente en toda la historia y es el elemento que otorga muchas de las mejores escenas y capítulos de todo este manga, ya que incluso si el final carece de giros especialmente dramáticos, logra cerrar la mayor parte de sus puntos narrativos.


Soul eater al día de hoy a cuatro años desde que finalizo me parece uno de los mejores shonen y aun cuando su clímax no es impresionante, su talento al equilibrar diferentes elementos logra hacer que brille bajo luz propia, Es una lectura que puedo recomendar completamente... pensándolo, hay una pequeña excepción. Recomiendo Soul eater como lectura, pero por el amor propio que se tengan hagan como que Soul eater not no existe, de esa forma serán mas felices, aun si el autor intento promocionarlo como la forma de entender mas del universo en el que sucede Soul eater.

7 comentarios:

  1. El problema de estos shonen es que mientras las editoriales obliguen a alargarlos eternamente cuando tienen éxito nunca podrán tener un final realmente bueno, porque hay un punto en el que parece que para seguir exprimiendolos el autor empieza a improvisar.
    Te reconozco que no he leído Soul Eater, pero me lo apunto.

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    1. Solo basta mirar cómo terminaron Naruto y Bleach para ver lo que pasa con los shonen eternos.

      Aunque no olvides, alejate de Soul eater not.

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  2. Apoyo la moción: Soul eater not no existe.

    PD:Ojala que estés disfrutando las vacaciones.

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  3. Una de mis series de anime/manga favoritas, una lastima que el final te oblige a ver esa basura de soul eater not.

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