lunes, 23 de abril de 2018

Reseña anime: Shoujo Shuumatsu Ryokou.


Ya sea llamado el fin del mundo, el apocalipsis, el armagedón o el fin de los tiempos, entre otros posibles nombres un fenómeno de tal magnitud que acabe con la civilización tal como los conocemos es una idea que constantemente se explora en la ficción debido a la gran cantidad de temas que permite explorar. No obstante aun cuando este concepto se suele usar mucho. Popularmente es usado de base para representar un escenario de violencia siempre caótico, explosivo, ruidoso y hasta aterrador invitando a la acción constante de sus personajes.
Sin embargo existen obras como Shoujo Shuumatsu Ryokou (también llamada Girl´s Last Tour) la serie a la que le dedico esta entrada, que deciden explorar el otro lado de la moneda que es el fin dl mundo. Y es que aprovechando el desolado mundo en ruinas este agradable slice of life decide ir por un rumbo contemplativo para presentarnos y explorar el viaje y descubrimientos que sus protagonistas vivirán conforme avanzan su recorrido.


Iniciando con los datos más técnicos de la reseña, estamos ante una serie compuesta de 12 episodios que se transmitieron entre octubre y diciembre del año 2017. Siendo una adaptación del manga homónimo escrito e ilustrado por el mangaka Tsukumizu (el manga se encuentra finalizado actualmente, aunque el anime solo cubrió 3/5 de su material), mientras que el anime fue producido por el estudio White Fox, contando con el trabajo de dirección de Takaharu Ozaki, guión y composición de serie por parte de Kazuyuki Fudyasu, storyboard de Masayuki Sakoi y dirección de sonido por parte de Jin Aketagawa.


Sinopsis: Ya ha pasado mucho tiempo desde que la cultura humana, la cual había prosperado, llegara a su fin. En el fin del mundo, la mayoría de la humanidad ha desaparecido, hasta las demás criaturas vivientes han desaparecido casi en su totalidad. Ahora las ciudades lucen como complejos laberintos de ruinas sin nadie que los mantengan, por lo que todo luce abandonado.
En este mundo, en donde ya nadie se pregunta cuando el fin pasó o porqué pasó, dos chicas continúan con su travesía sin destinación. Hoy, Chito y Yuri vagan a través de las ruinas en su amado Kettenkraat. Así comienza esta aventura fantástica y distópica sobre el fin del mundo.


Se dice en muchas ocasiones que lo importante en la vida es el viaje, no el destino ya que al final del día este ultimo es el mismo para todo ser vivo, todo morirá tarde o temprano por lo que es mejor disfrutar las pequeñas cosas por mientras duren.
Este pensamiento sirve como uno de los pilares centrales que desde su concepción como manga hasta llegar a su adaptación animada mantiene firme y da vida a toda la historia que nos presenta Shoujo Shuumatsu Ryokou. Siendo un slice of life esta narración aprovecha el concepto del viaje de Chito y Yuri por las ruinas de una civilización que ya desapareció hace mucho, para presentar un simple relato sobre dos chicas apoyándose entre si para soportar las dificultades que se le presentan para sobrevivir en un mundo vació donde deben buscar suministros para vivir, mientras que de una manera bastante inocente y en general optimista se hacen preguntas filosóficas al ir descubriendo diversos vestigios del mundo antes de la catástrofe que acabo con todo sin nunca perder la inocencia que las caracteriza. Aunque no me atrevo a llamarla una historia idealista, por que en ocasiones hay un cierto grado de cinismo oculto en el contexto de la historia que aunque sutil, puede sorprender una vez lo descubres (especialmente en el final del manga, el cual implica algunas cosas que dejaran helado a más de un lector).
Es cierto que otras historias sobre el fin del mundo suelen hacerse preguntas de este tipo y tratar de dar una respuesta por más forzada que esta sea para aparentar profundidad. Sin embargo la diferencia entre esta serie y aquellas historias, es que aquí las chicas preguntan por inocencia al descubrir algo nuevo, sin embargo al verse incapaces de dar una respuesta en la mayoría de situaciones deciden seguir con lo suyo, dejando al espectador meditar las ideas presentadas ya que el show no piensa entrar profundamente en ese tema. Y es que esta serie apela mucho en que el publico junte la información que se le presente y saque sus propias conclusiones sobre como la situación a llegado a este punto, ya que no busca entregar todo en bandeja de plata.


Para que un trabajo como este funcione pese a que su historia como tal es bastante básica, se necesita de que construya una atmósfera lo suficientemente interesante como para ser capaz de envolver a su publico y hacerlos sentir las emociones del viaje que viven las protagonistas.
Por suerte es un alivio decir que el estudio White Fox a hecho para esta serie un trabajo más que bueno a la hora de producirla logrando mezclar la estética adorable y "moe" de las protagonistas, con los simples pero bellos ambientes y ruinas en los donde su viaje sucede. Creando de esta manera una clara identidad que mantiene el diseño original del manga pero lo adapta de manera ideal al formato audiovisual. Terminando de adornar todo en un espectaculo simple pero efectivo de colores y tonos apagados que dejan entrever que entre la liviana vida sin mayores preocupaciones de nuestras protagonistas el mundo esta cubierto por tristeza y nostalgia.
La experiencia de Ozaki en composición de escenas brilla a la hora de que mucho del trasfondo se nos presenta de una manera mucho más centrada en la narrativa visual que en los diálogos, aprovechando el peso de las imágenes en la mente del publico para que este construya sus propias respuestas.


Al igual que el apartado visual, el sonoro hace un trabajo innegable a la hora de construir la atmósfera que hace a esta serie brillar de entre otras. Siguiendo el ritmo pausado de la serie tenemos un manejo que no teme dejar al publico en el silencio con tal de despertar las emociones del espectador solo acompañándolo de sonidos diegéticos como el fluir del agua, el sonido del viento o el de los elementos que forman dicha escena. No obstante, al mismo tiempo que se aprovecha y valida el uso de los silencios, tenemos una gran variedad de melodías que nos acompañan como publico a lo largo de la serie.
La mezcla de un suave piano y diversos instrumentos de viento logran junto a ocasionales voces femeninas logran construir en conjunto a los elementos visuales algunos de los momentos cumbre del anime, al punto que debo reconocer que casi se me escapan un par de lagrimas en un momento. Ejemplos de esto son temas como Shoujo Shuumatsu Ryokou, Kettenkrad, Owari no uta o Riyuu los cuales capturan el asombro, la alegría, el misticismo y otras emociones que componen la travesía que es este anime, aunque aquel sentimiento de soledad o tristeza no desaparezca en ningún momento.
Por su parte el opening de la serie es "Ugoku, Ugoku" interpretado por Inori Minase y Yurika Kubo quienes dan sus voces a las protagonistas de la historia, es una alegre canción sobre tener esperanzas en que llegara un futuro mejor el cual concuerda tematicamente a la serie. En lo que respecta a los endings tenemos otros dos temas interpretados por las actrices de doblaje, siendo "More One Night" un tema similar al opening con su tema de una alegre canción sobre seguir adelante con esperanza mientras que "Amadare no Uta" una melodía sobre disfrutar las pequeñas cosas que se aprovecha del sonido del agua al chocar con diferentes elementos, el cual crea un elemento que solo se puede disfrutar en el formato audiovisual.


Si buscan una serie con un fuerte énfasis narrativo y/o con un desarrollo profundo de sus temas les recomiendo buscar en otro lugar, esta serie no es para ustedes.
Esta no es una serie pensada para todos los gustos, ya que desde el inicio busca que el espectador ate los cabos entre las diferentes pistas que se le van presentando y saque sus propias conclusiones de la experiencia. Lenta y contemplativa no resulta en una serie aburrida, aunque puedo comprender que haya gente que no encuentre su encanto por buscar algo mas solido en lo que narra. Esta es una serie que pertenece más al espectro artístico que el comercial tomando en cuenta todos sus aspectos destinados para crear la experiencia de un viaje sin motivo o destino en donde los pequeños detalles son lo que se disfruta y se acumulan formando un show agradable.
Si disfrutan de series más relajadas o algo de lo que escribí aquí les llamo la atención sobre esta serie, les recomiendo que le den una oportunidad al anime, puede que encuentren una de las joyas del 2017. Luego si disfrutaron del anime pueden probar el manga para ver los capítulos finales que no llegaron a salir en el anime.

4 comentarios:

  1. Interesante. Recientemente descubrí que me mola mucho la fórmula slice of life siempre que tenga una premisa original más allá de las convenciones genéricas de vida de instituto normal y corriente y parecidos. Por lo que has descrito en la entrada, creo que esta serie podría gustarme mucho al juntar el ritmo más relajado del género con las temáticas post apocalípticas, ¡le echaré una ojeada!

    ¡Saludos! ^^

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    1. Saludos Chato.
      El Slice of life puede sorprender cuando sale de su zona de confort y en general esta es una serie que espero disfrutes.

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  2. Mi serie favorita del año pasado. Me encantaría añadir algo pero creo que en general coincidimos en todos los puntos y el resto sería hablar de puntos demasiado específicos.

    A lo sumo decir que la serie fue todo un enigma para mí en los doce episodios que dura. Entre tras ver la imagen promocional de la serie y simplemente algo me hizo click. Empecé a verla sin saber qué esperar, básicamente con la idea de que era una serie-meme en plan Pop Team Epic, y me fue sorprendiendo cada vez mas por la forma en la que va dando su mensaje.

    En concreto recuerdo que el capítulo seis, el del avión, me dejó una impresión muy fuerte. La ficción nos ha acostumbrado a sentirnos los ganadores de cada historia. Incluso cuando se pierde la batalla al final se gana la guerra a un nivel espiritual. Siempre espera un futuro mejor para el que ha alcanzado su propia iluminación en base a lo vivido, pero en ese capítulo se nos llevaba a una derrota aplastante y pese a ello dejaba un poso agradable. Uno de liberación emocional que me recuerda todas las veces que me preocupo por un montón de cosas que escapan a mi control y todas esas veces que he querido simplemente apagar el cerebro a todo eso.

    También se habla mucho del capítulo del Sonido de la lluvia, y se hace por buenos motivos, pero en general yo creo que la serie está llena de pequeños momentos como ese, solo que salvo el de la Magia de la Luna creo que ninguno de estos hace tanto énfasis en lo especial de ese momento como ese capítulo así que veo comprensible que todas las miradas se fijen en ese.

    En general es una serie que me ha encantado. Tomé el hábito de verme un capítulo al día antes de acostarme y me di cuenta de lo saludable que son este tipo de series para cerrar tu día, pero sobretodo me pasé todo el recorrido preguntándome qué iba a pasar, porque algo tenía que pasar, en esta serie hay un montón de cosas que no encajan y te hacen preocuparte por las chicas. No está bien que dos chicas tan jóvenes anden solas por un mundo tan desolado y con escenas como la de la casa imaginaria yo me ponía muy triste, y también me preguntaba cómo es que las chicas se lo tomaban con tanta filosofía.

    Básicamente eso. ¿Sobre el manga tú me recomiendas darle un tiento? La verdad es que le tengo algo de miedo ya que no soy de los que llevan bien el tema revisiones y también temo que la magia del anime se pierda en otro formato ya que el anime tiene un encanto muy audiovisual. Además, salí pensando que el final del anime podía ser perfectamente el final de la serie.

    ¿Se pierde algo importante en ese último trecho sin adaptar del manga?

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    1. Esta serie acepta solemnemente el trabajo de encarnar la idea de que la vida carece de un objetivo mayor, pero no por eso carece de significado y belleza. Vive para representar el como se debe disfrutar de los pequeños momentos sin preocuparse tanto por el que vendrá ya que rara vez esta en nuestro control.

      Reconozco que para pasar del anime a el manga uno termina extrañando la banda sonora, sin embargo en el tramo que no se animo nos presentan algunas ideas más sobre como acabo todo en esta situación al mismo tiempo que llega el final cuando ellas logran subir hasta el ultimo estrato de la megaciudad.

      El manga es una lectura ligera y bastante sencilla de seguir, aunque con el mismo trasfondo contemplativo y en general para bien o para mal ofrece un final mucho más solido que el "y el viaje continua" visto en el anime.
      Aunque diría que el autor en ese final se guardo su puñal mas afilado para quienes analizan las escenas.

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