martes, 11 de julio de 2017

Reseña: Dagashi Kashi.


Realmente no esperaba tener que escribir esta reseña en algún momento. Sin embargo debo cumplir con mi palabra y luego de una encuesta de Twitter que le dio una mayoría incuestionable llegó el momento de escribir finalmente de esta serie. No malentiendan mi negativa a la hora de pasar del borrador a algo publicado como el que sea una mala serie, porque si ese hubiera sido el caso lapidarla me resultaría sencillo. Sin embargo Dagashi Kashi es de esos extraños casos incluso dentro del slice of life en donde literalmente "nada importante sucede durante sus capítulos" dejando poco espacio a explicar de ella.


Transmitiendose originalmente durante la temporada de invierno del 2016, Dagashi Kashi es una serie de 12 episodios producidos por el estudio  feel. El anime se basa en el manga de mismo nombre escrito e ilustrado por el artista Kotoyama siendo su primer trabajo serializado (su nombre lo asocio al mercado de los doujins, pero no estoy seguro si es el mismo artista o no). La dirección de la serie corrió a cargo de Shigehito Takayanagi, con guiones de Jamie Marchi y Michiko Yokote, junto a una dirección del sonido de Satoshi Motoyama.


La historia o por lo menos, lo que la sinopsis nos presenta es la siguiente: El padre de Shikada Kokonotsu posee una tienda de dulces en una zona rural, y su plan es que sea su hijo quien se encargue del negocio familiar algún día. Sin embargo, lo que Kokonotsu quiere realmente es ser autor de manga. Un día de verano aparece en la tienda Shidare Hotaru, una preciosa pero rarita chica que pertenece a una famosa cadena de tiendas de dulces. Al haber escuchado de la fama del padre del protagonista, quiere que su local se una a la compañía de su familia. El padre sin embargo le dice que solo aceptará la oferta si convence a su hijo de que herede el negocio en el futuro.


Gracias a la sinopsis puede parecer que este anime sería un básico slice of life sobre cómo un adolescente decide su propio futuro entre sus sueños de ser artista de manga o el negocio de la familia. Sin embargo aunque intentan que este elemento esté presente no deja de sentirse en un segundo lugar, al lado de las usuales subtramas románticas sin mucho peso, algunas escenas de comedia y algo de fanservice (siendo esto último al punto de que los doujins se escriben solos).

Ya que en lugar de centrarse en esos elementos de su historia o en un constante desarrollo de personajes, Dagashi Kashi tiene como detalle principal el estar dando datos de trivia sobre diferentes tipos de dulces y golosinas japonesas al punto de ser casi un comercial de dulces en varios de sus episodios. Ajustando sus chistes y escenas al tema/dulce del episodio dando un resultado que acierta o falla a partes iguales en agradar al público que no está familiarizado con esas golosinas.


La animación aunque muy colorida y con varios detalles bien trabajados no deja de ser poco llamativa en lo que se refiere a los escenarios, presentando el ambiente rural de una manera funcional pero sin nada remarcable. No obstante el diseño de personajes de la adaptación animada es bastante fiel al trabajo de Kotoyama logrando que los mismos resultan bastante llamativos y fáciles de reconocer o recordar, por sobre personajes de otras series.

La banda sonora puedo decir que funciona pero no tiene ningún tema realmente memorable, todo esta dentro de la media sin nada que deba destacarse. Por su parte el opening es "Checkmate!?" de la cantante MICHI mientras que el ending es "Hey! Calorie Queen" de la cantante Ayana Taketatsu, resultando ambos temas bastante pegajosos aunque no es especialmente llamativos.


Dagashi Kashi resulta en mi opinión ser una serie bastante inofensiva con un humor que no a todos podría resultar gracioso, sin embargo no veo por qué no recomendarla si no tienen nada mejor que hacer, aunque de no verla puedo asegurarles que no se pierden de absolutamente nada.

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