martes, 14 de abril de 2026

Reseña: Shiboyugi - Playing Death Games to Put Food on the Table.

Adentrándonos en la temporada de anime primavera 2026 con varias nuevas series ya asentándose como parte de mi rutina diaria, todavía me queda por cerrar con algunas de mis reseñas de invierno que no quiero dejar en el tintero. Que entre esperadas secuelas que no decepcionaron y algunos títulos que se robaron las miradas de muchos, el primer trimestre de año fue interesante cuanto menos. Dicho todo eso, la penúltima reseña de la temporada de invierno se la he decidido dedicar a una de las obras mas artísticas que he podido ver en mucho tiempo. Que de manos de un talento que se a ganado su lugar en la industria en tan solo un par de años y su visión bastante arriesgada a la hora de adaptar con libertad el material frente a si, el resultado fue un espectaculo que indudablemente destaco de entre sus pares. Aun si bella y única, termino convirtiéndose en algo que no gustaría a muchos.

Conocido tanto por su titulo original de Shibou Yuugi de Meshi wo Kuu, como por su localización internacional de Playing Death Games to Put Food on the Table o su conveniente abreviación Shiboyugi, me refiero a la reciente adaptación animada por parte del estudio Deen de la serie de novelas ligeras de misterio/suspenso escrita por Yūshi Ukai e ilustradas por Nekometaru. Publicándose desde noviembre de 2022 bajo el sello de MF Bunko J de la editorial Media Factory, ganado en el proceso un premio para debutantes con su primer volumen al sorprender con su propuesta en medio del usual catalogo de comedias románticas e historias de fantasía, esta serie de novelas ligeras a acumulado un total de nueve libros mientras continua aun en publicación. Su relativa popularidad llevo a la existencia de un manga ilustrado por Banzai Kotobuki Daienkai desde 2023. Pero volviendo al anime que nos ocupa hoy con sus 11 episodios, nos encontramos con una obra dirigida por la visión del poco ortodoxo talento que es Sōta Ueno. Quien se ve acompañado por los guiones escritos por Rintarō Ikeda, diseño de personajes por parte de Eri Osada bajo la dirección de arte de Yoshihiro Nakamura, sin olvidar la música compuesta por el musico Junichi Matsumoto. Cabe mencionar que se a anunciado Shiboyugi 44:CLOUDY BEACH, una secuela cinematográfica cuyo lanzamiento en Japón esta anunciado para el 10 de julio de este año.

La sinopsis para esta serie es la siguiente: Yuuki despierta encontrándose bajo un techo que no reconoce, vestida como una sirvienta y acostada sobre lo que parece una lujosa cama. Explorando un poco sus alrededores, pronto descubre que no esta sola en esta mansión. Junto a otras cinco chicas también vestidas de sirvientas, su objetivo es escapar con vida de la "casa fantasma" en la que se encuentran. Rodeadas de cierras, habitaciones cerradas y otras trampas, este es el desesperado escenario de un juego mortal en donde chicas tentadas por la fortuna, engañadas por otros o en necesidad del dinero, apuestan sus vidas entreteniendo a un publico sin rostro. Sin embargo, esto no es nada nuevo en la vida de Yuuki. Ya que participar en todo tipo de juegos mortales se a vuelto prácticamente su empleo a tiempo completo.

Siendo Shiboyugi: Playing Death Games to Put Food on the Table una historia sobre el estado mental y emocional de una chica que se a insensibilizado con tal de sobrevivir en el retorcido mundo de constantes juegos mortales del que participa, presentándonos anacrónicamente como su contradictorio y misterioso carácter se va desarrollando en su camino para alcanzar su meta de sobrevivir 99 juegos; nos encontramos con una obra que lejos de la violencia gratuita que podrían esperar de su genero, resulta mucho mas intrigante y reflexiva en la forma que presenta sus ideas. Ideas que llevaron a que el director Sōta Ueno abandonara la narración tradicional de las adaptaciones de novelas ligeras que dejan ver lo que piensas sus personajes cada tanto, decidiendo ignorar prácticamente todos los monólogos internos del texto original a favor de invitarnos a armar el rompecabezas que son sus personajes mediante sus actos, palabras y cinematográficamente plasmadas memorias. Elegantemente perversa, cinismo e hipocresía se presentan con una limpieza casi clínica a lo largo de sus distintos desafíos mortales aun si pequeñas manchas de emoción se dejan ver cada tanto en la ambigüedad moral que llega a caracterizar esta abstracta persecución de significado en la supervivencia. Negándose a dar respuestas claras a sus misterios, esta es una serie que facilmente se puede antojar vaga e incluso pretenciosa en su ejecución, pero de seguirle el juego y sumergirnos en lo que nos intenta decir puede ser toda una provocativa proposición... Aun si admito que tuve que verla un par de veces para entender ciertas escenas.

Empezando con los márgenes negros que sirven tanto para dar un aire cinematográfico, como para aprisionar a su personajes en una perspectiva voyerista desde nuestro punto como espectador, el trabajo visual de Shiboyugi nos presenta las idiosincrasia de la visión de su director. Visión que caminando entre influencias del impresionismo y lo avant-garde a la hora de ofrecernos simbolismos visuales, nos presenta un trabajo que por un lado decide convertir los ojos de sus personajes en detalladas ventanas a sus almas al superponer patrones minerales para sus still frames, aun si para balancear sus recursos su modesto equipo de producción debió convertir convertir las escenas en movimiento en algo mas abstracto. Muchas veces mostrando solo siluetas de las honestamente intercambiables otras participantes de sus juegos. Extravagante cuando puede permitírselo, este anime brilla más por la austera estilización y suaves colores fríos que a recibido. Por su parte la banda sonora de esta obra es una que juega con la constante disonancia para inquietar al espectador, con una serenidad y optimismo que choca con el conocimiento sobre los horrores elegantemente camuflados en esta historia. Siendo uno de mis ejemplos favoritos el uso de insert song de Qué será, será de Doris Day. Por su parte los efectos de sonido ambiente capturan la atmosfera de cada uno de los ambientes de los juegos, usando ecos, distorsiones y pequeños ruidos para sutilmente acompañar a la atmosfera inquietante de sus escenas. En lo que respecta a openings y endings que intercambia cada tanto, nos encontramos de entrada con el esotérico "¬Ersterbend" que interpreta LIN"Inori" por parte de Chiai Fujikawa, Mientras concluye bajo los ritmos de "Breathe" y "ReBreathe" interpretados Machico y LIN.

Imperfecta, con notables altibajos en su animación pese a hacer todo lo que puede para compensarlo con estilización, además de una narrativa que tienta a pensar que es mas estilo que sustancia, Shiboyugi: Playing Death Games to Put Food on the Table es un show que pide un particular estado de animo/atención para disfrutarlo. Sin embargo si están de humor como para sumergirte voluntariamente en el retorcido mundo que nos presenta y ser testigo de los decorados horrores en su interior, este es un anime que facilmente puede volverse en una experiencia difícil de olvidar. Que con un un ritmo lento que invita al suspenso, una aversión casi absoluta por la sangre en el foco de atención y una protagonista tan interesante como contradictoria, no hay nada similar. Tengo que admitir que esta es mi opinión como un mero espectador del anime, sinceramente desconocía la existencia de su novela ligera, pero escuchando de los cambios entre versiones sigo pensando que es una solida reinterpretación.

Aunque cuando tenga el tiempo/voluntad, planeo darle una lectura a las novelas ligeras. 

No hay comentarios.:

Publicar un comentario