Estando estos últimos días de ánimos como para buscar una novela visual breve, dulce y que me resultara ligera de leer, termine olvidando mi lección sobre no juzgar un libro por su portada al terminar tomando la primera obra cuyos colores pastel llamara mi atención. Que si bien me, encontré con una lectura mayormente esponjosa y empalagosa cual algodón de azúcar, la novela visual a la que le dedico la entrada del día de hoy es una que con una que otra pequeña me tomara un tiempo olvidar. Ya que más allá del dulce amor prohibido entre hermanas que su titulo nos promete, nos ofrece una curiosa aun si superficial exploración de la amarga realidad de tal relación. Todo en un eroge, apto solo para mayores de edad.
Conocida tanto por su localización de Sisterly Bliss ~Don't Let Mom Find Out~, como por su titulo original de Tsui Yuri ~Okaa-san ni wa Naisho da yo~, me refiere a la relativamente breve novela visual de romance incestuoso para adultos que desarrollo la marca eye★phon una de las catorce subsidiarias de la compañía RaNBa amuse. Originalmente saliendo al mercado japonés en 2016, este eroge tuvo su primera versión oficial al ingles por parte de MangaGamer's en 2018 la cual fue parchada extraoficialmente al español por eso del 2020, mientras una edición final con doblaje y mejores gráficos llego a este lado del mundo por mediados de 2025. El titulo fue originalmente creado, diseñado y dirigido por Chocho Nero, dejando el escenario en manos de Kona Zatou y el guion fue responsabilidad de jolly. Mientras tanto el diseño de personajes y dirección artística se acredita a cosmic, por su parte la banda sonora no es acreditada a nadie en particular.
La sinopsis para esta obra es la siguiente: Las hermanas gemelas Ichika y Futaba siempre han sido inseparables ante los ojos de todo el mundo. No obstante, los sentimientos que tienen la una por la otra son más profundos de lo que parecen a simple vista. Creciendo juntas con el constante recordatorio de sus padres sobre complementar las debilidades de la otra y siempre estar ahí para apoyarse cuando lo necesiten, la diligente y ocasionalmente terca Ichika siempre a vivido cuidando de la energética y a ratos mimada Futaba. Sin embargo cuando su madre les discute estrictamente sobre las diferencias entre ayudarse y ser codependientes, expresándoles que tarde o temprano tendrán que tomar caminos separados, las confusas emociones que yacían en sus corazones comienzan a tomar forma mientras una visible brecha comienza a surgir entre su hermandad. Deseos que el mundo jamás vera con buenos ojos. Un amor absolutamente prohibido. Que les deparara el futuro a este par de hermanas...
Durando alrededor de una seis horas de una lectura lenta en caso de querer ver completamente sus cuatro posibles finales, aunque podría ser bastante menos de recurrir a la función de saltar el texto leído previamente, Sisterly Bliss ~Don't Let Mom Find Out~ nos presenta un simple y agridulce relato sobre las conflictivas emociones de un par de hermanas ante un sentimiento que no pueden admitir o demostrar públicamente. Que entre escenas de ligero slice of life entre las hermanas, fanservice que como un eroge no teme ir a escenas sexuales o algo de humor ocasional, la culpa, las dudas y el miedo al que dirán o harán otros nunca dejan de sentirse como una sombra melancólica que cubre los momentos dulces de su prohibida relación. Esa introspectiva exploración del tabú de su amor y el como su codependencia en parte fue favorecida por los adultos a su alrededor por que era más fácil que siempre estuvieran juntas a prestarles constante atención, es uno de los aspectos más interesantes de la experiencia aun si en su corta duración nunca llegan más lejos que las inseguridades de sus protagonistas mientras mantienen el secreto de su situación, jamás llegando a confrontar sus miedos al rechazo de la sociedad y el como encararían al mundo llegado el momento. Sin embargo esa agridulce ambigüedad es lo que nos espera en los mejores finales, que dependiendo de las decisiones que tomemos bien podríamos hacer que sus sentimientos sean unilaterales desembocando en sus inesperados finales malos. Que para el tono dulce pero realista del resto del titulo, estas posibles rutas dramática y fugazmente nos presentan el descenso de sus heroínas en todas unas yanderes. Si bien considero que no rompen el carácter que demuestran las hermanas en el resto de la historia, con la seria Ichika volviéndose una controladora obsesiva y con la impulsiva de Futaba terminando recurriendo al homicidio-suicidio, la velocidad con la que suceden los eventos en estas conclusiones no dejan de hacer que se sientan un poco ridículos, edgys o salidos de la nada.
Luciendo una suave paleta de colores pastel que resulta tan dulce como nostálgica y unas ilustraciones bastante agradables a la vista, esta novela visual usa su inocente y a ratos muda apariencia para ocultar los instantes más amargos de su exploración de la anormal relación que existe entre sus protagonistas. Personalmente hubiera preferido un poco más de contraste entre las escenas dulces y los ojos sin vida de los finales malos, pero Sisterly Bliss a decidido por una estética deslavada de principio a fin y no hay nada que podamos hacer al respecto, que cuanto menos le otorga una identidad bastante propia. En lo que se refiere al como se escucha, debo decir que el doblaje es bastante agradable y captura el carácter de sus personajes, mientras la banda sonora es servicial durante el juego pero nada particularmente especial más allá de Locus que interpreta Takizawa Ichiru, el cual sirve de tema para acompañar los créditos. Que la mayor curiosidad que puedo dar de sus temas es que algunos de ellos son piezas recicladas de títulos de Black Cyc otra subsidiaria de RaNBa amuse.
Si bien se siente limitada por su corta duración, careciendo del tiempo para desarrollar el agridulce drama humano de su amor prohibido en mayor complejidad o decantarse ya sea en la dirección de un azucarado slice of life o la amarga fetichización de las peores partes de sus personalidades, Sisterly Bliss ~Don't Let Mom Find Out~ es una experiencia servicial para lo que es. Que más allá de su apariencia dulce, insustancial y esponjosa cual algodón de azúcar, posee todavía un regusto amargo cual azúcar quemada que se queda contigo por un tiempo, haciendo de esta una novela visual mucho más memorable de lo que uno podría pensar de algo que desaparece en un bocado... Sin más que agregar, tengan una buena tarde, yo me voy a almorzar antes de seguir antojándome con analogías comestibles.











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